Una de las dudas más frecuentes de los padres que solemos ver los pediatras en consulta, es sobre cuándo la fiebre infantil es lo suficientemente grave o importante como para llevar a nuestro hijo a urgencias.
En muchas ocasiones vemos bien a los niños y pensamos que es algo leve, pero ante la duda, preferimos consultar con el pediatra, y así se debería hacer. La mayoría de las veces, el pediatra nos confirma lo que ya pensábamos y, otras en cambio nos dicen que por suerte hemos consultado pronto.
¿A qué se debe esto? ¿Por qué a veces una fiebre de poco tiempo de evolución o que no es muy alta sí es motivo de urgencias y otras no?
En este artículo, te cuento cuáles son los casos de fiebre infantil en los que habría que consultar sin demora con el pediatra.
¿Qué es la fiebre?
La fiebre es la elevación de la temperatura corporal a partir de 38ºC (o de 38,5ºC si se mide en el recto). Se trata de una respuesta natural del sistema de defensa del cuerpo, por lo que no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma.
Recuerda que para medir correctamente la temperatura hay que hacerlo con un termómetro, ya que la sensación de calor al tacto no es fiable. Si la temperatura está entre 37ºC y 37,9ºC estaremos entonces hablando de febrícula, o lo que comúnmente se conoce como “destemplanza” o “décimas”.
¿En qué casos de fiebre infantil debo consultar rápidamente con el pediatra?
La causa más común de la fiebre infantil son las infecciones por virus y, aunque es algo muy común en niños y no hay que alarmarse por ello, hay algunas situaciones en las que habría que consultar sin demora y son estas:
- Fiebre en un bebé menor de 3 meses.
- Fiebre mayor o igual a 39ºC en bebés de entre 3 y 6 meses.
- Si está decaído, somnoliento o muy irritable.
- No sonríe ni está contento cuando le baja la fiebre.
- Si lleva con fiebre 5 días o más.
- Fiebre que cuesta ceder con antitérmicos.
- Palidez o cambio de color en la piel.
- Si vomita con frecuencia y le duele la cabeza.
- Orina poca cantidad o no orina.
- Si respira con dificultad.
- Si ha tenido una convulsión.
- Si tiene un llanto débil o continuo.
- Labios secos o agrietados.
- Manchas rojas que no desaparecen al pasarles el dedo por encima (petequias).
- Si acompaña de inflamación o dolor en una articulación.
- Niños con enfermedades o tratamientos inmunosupresores, con ausencia de bazo o que tengan otras enfermedades crónicas que necesiten una atención especial.
En todos estos casos, la fiebre en niños podría estar causada por una infección bacteriana grave, por lo que será importante consultar rápidamente con el pediatra.
En la mayoría de los casos, la fiebre infantil no indica una afección grave. Aun así, siempre que aparezca algún otro síntoma que te preocupe, o si sientes que algo no va bien, ante cualquier duda es importante consultar con el pediatra.
Acompaño a los niños y sus familias en todas las etapas de desarrollo, desde el nacimiento hasta finalizar la adolescencia, para que nuestros pequeños crezcan fuertes y sanos. Si tienes alguna duda sobre la fiebre en niños o cualquier otro tema relacionado con la salud infantil, contacta conmigo sin compromiso.

