Madre con niño que tiene tos nocturna

Tos nocturna en niños: cuándo preocuparse y (cuándo no)

La tos nocturna es una de las consultas más frecuentes en pediatría, aunque no siempre es signo de algo grave. En muchos casos, es una tos por irritación o secundaria a mocos acumulados, que mejora sola o con unos cuidados sencillos.

A continuación te explico cuándo preocuparte y cuándo no por la tos nocturna en niños, para que vivas esas noches con más calma.

¿Por qué aparece la tos?

La tos es una respuesta de defensa del cuerpo para limpiar de secreciones las vías respiratorias. Por tanto, no siempre es “mala”, pero a veces aparece sobre todo por la noche… y ahí surgen las dudas.

¿Cuándo no hay que preocuparse por la tos nocturna?

No tienes que preocuparte de que tu hijo tenga tos por la noche si:

  • No tiene dificultad para respirar. 
  • Solo tose de noche, pero de día está animado.
  • La tos le deja dormir la mayor parte del tiempo.
  • Se acompaña de mocos o catarro leve.

En la mayoría de los casos se tratará de una tos por goteo postnasal o irritativa  y, en general, suele deberse a una causa vírica.

¿En qué casos hay que prestar especial atención a la tos?

Es importante que prestes especial atención a la tos nocturna de tu hijo si observas algunas de las siguientes señales: 

  • Tos con «pitidos» o «silbidos» al respirar.
  • Se le marcan las costillas al respirar. 
  • Se despierta con dificultad para respirar o con dolor en el pecho.
  • Se acompaña de fiebre alta o decaimiento.
  • Si la tos dura más de 3 semanas sin mejoría.

En todos estos casos, habrá que consultar rápidamente con el pediatra.

¿Qué puedes hacer en casa para tratar la tos nocturna?

En la mayoría de los casos no será posible curar la tos nocturna en niños o eliminar el agente que la está causando, pero sí podemos ayudarle a acelerar su curación, y sobre todo, hacer que se sienta más confortable, siguiendo estas medidas: 

  • Hidrátale bien.
  • Eleva el cabecero de la cama unos 30 grados.
  • Realízale lavados nasales antes de acostarte y cada vez que le notes más congestionado con el moco.
  • Evita jarabes sin indicación médica.
  • Mantén el ambiente húmedo (aproximadamente 40% de humedad).
  • Mantén su habitación lo más despejada, ventilada y limpia posible.

¿Cuándo acudir al pediatra?

Además de cuando existe una tos nocturna preocupante, como la que se acompaña de ruidos (“silbidos”) en el pecho o dificultad para respirar, también deberemos consultar al pediatra en los siguientes casos:

  • Si el niño tiene menos de 3 meses.
  • Si la tos empeora cada noche.
  • Si no estás tranquilo o tienes dudas al respecto.

La tos nocturna no siempre es un síntoma grave y, aunque sí hay que observarla, a veces solo es el cuerpo haciendo su trabajo.

Acompaño a los niños y sus familias en todas las etapas del desarrollo, desde el nacimiento hasta finalizar la adolescencia, para que nuestros pequeños crezcan fuertes y sanos. Si tienes alguna duda sobre la tos nocturna en niños o cualquier otro tema relacionado con la salud infantil, contacta conmigo sin compromiso.